lunes, 25 de febrero de 2008

OCKHAM II

CONTROL: CD 1.1 (desde el comienzo) PLANO PRINCIPAL, pasa a fondo. OCKHAM II

pedro
Muy buenas tardes. Son las … Comenzamos otro programa de el filósofo en la historia
Nuestro encuentro de cada viernes con las grandes figuras de la sabiduría a lo largo de la historia.
CONTROL: CD 1.1 PLANO PRINCIPAL y fin

Pedro
Para guiarnos en esta visita a los monumentos de nuestra civilización contamos hoy con
Sixto Castro (buenas tardes, Sixto)
José María Enríquez…..(buenas tardes, Chema)
.

En la locución Inmaculada Elena Ramírez, Queta Toquero. (buenas tardes)
en el control, Mercedes Marco.
Les habla: Pedro Herráiz
Gracias, siempre, a la Asociación Aula Pública, que nos cede este espacio, a Radio Laguna.
Ya sabéis que vuestras observaciones, sugerencias o preguntas, podéis hacerlas en el blog del programa http://elfilosofoenlahistoria.blogspot.com en el que encontraréis un enlace a la página web del programa.
Los materiales del programa, junto con otros de filosofía podéis encontrarlos también en la página www.apoyoenlared.org.
Vamos, ya , a comenzar –continuar- nuestro recorrido por el mundo y el pensamiento de: GUILLERMO DE OCKHAM
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin
Sixto
[el Dios pensado por Ockham]
La nueva teología que impone la condena de 1277 condiciona la filosofía de los siglos XIV y XV, que trata de ser más acorde con el dogma cristiano del agustinismo insistiendo en la libertad divina y en su omnipotencia.
Enseguida aparecen las consecuencias de estas posturas. Determinado teólogo declara que la divinidad puede condenar a todos los hombres de un país, después volverse atrás en su determinación y salvar a todos. Si la divinidad puede cambiar de criterio, transformar sus decretos y modificar las leyes de la naturaleza, una incertidumbre general pesa tanto sobre la realidad del mundo como sobre la salvación. Los mejores argumentos son los que se vuelven hipotéticos y dejan sitio a todas las posibilidades. La omnipotencia divina tiene como corolario la disolución del orden del saber en las cadenas de razonamientos posibles, cuya realidad jamás puede probarse.
Una sola traba condiciona su libre actividad: las cosas creadas no pueden encerrar contradicción; es, por tanto, posible, todo lo que no implique contradicción, afirma en el Tratado sobre los principios de teología (si bien existen dudas sobre su autoría).
CONTROL: CD 2. plano principal y fin

Locutora
«Dios puede hacer todo lo que, al ser hecho, no incluye contradicción…. Del mismo principio se sigue y queda establecido, que Dios puede, prescindiendo de sí mismo, producir y conservar todas aquellas cosas de las cuales uno no es parte esencial de la otra, ni ninguna de ellas es Dios. Pues incluiría contradicción que se produjera a sí mismo y simultáneamente a otra cosa, puesto que Él mismo no existiría, siendo así que consta que Él es la causa de ser aquello de cuyo ser se sigue lo otro y sin lo cual no sería lo otro».
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin (G. de Ockham, Tratado sobre los principios de Teología.)
CHema
También rechaza Ockham las tesis que argumentan la existencia de un orden de esencias que conducen hasta Dios, pues eso significaría poner límites a la omnipotencia divina, en cuanto las esencias determinan los tipos posibles de seres. El desarrollo de esta idea lleva a emancipar al hombre de la supuesta vinculación entre el orden divino y el orden temporal; y éste debe buscar la verdad moral en su conciencia y en el Evangelio, pero no en otras instancias externas al hombre. Por otro lado, para Ockham, que Dios sea uno, omnipotente, creador de todas las cosas, su propia causa (Causa Sui), y que el alma humana sea inmortal no se puede probar mediante la razón filosófica o natural, sino a través de la revelación divina. Esta posición contradice, directamente, la actitud tomada por el Aquinate. Y es que Ockham no está convencido de ninguna de las pruebas de la existencia divina, y considera que, a lo sumo, contienen un valor de probabilidad, como todo lo que está bajo la voluntad omnipotente de Dios y no encierra contradicción.
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin

Pedro

[El debate de los Universales hasta la llegada del Nominalismo.]
En el debate sobre LOS UNIVERSALES que surgió allá por el siglo XI como intento de conciliar la filosofía cristiana, claramente impregnada por el platonismo, con los recién descubiertos textos de Aristóteles, Ockham sostuvo una posición que se denomina NOMINALISMO. Básicamente la cuestión era si los universales, manifestados en los conceptos, existen en la realidad o sólo en el pensamiento.
Así planteado, si la querella de los universales se tratara de un debate lógico o metafísico, no se entiende la preocupación, la prohibición, la condena y la persecución de algunas de sus soluciones. Entonces, tiene que tratarse de algo más serio, vital y profundo. Esta querella en sí misma no convencía a nadie, sin hablar de aquellos para los que la consideraban una curiosidad impía. Y esto se debía a que hay otra manera, además, de entender la importancia de esta querella. Estaba en juego la misma predicación de la Iglesia en cinco aspectos fundamentales: la creación del hombre, la herencia del pecado y su perdón, la salvación y el dogma de la Trinidad.
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin Chema
La filosofía de Aristóteles, que había penetrado en Europa gracias a la labor de las escuelas de traducción, en principio suponía un grave peligro para la ortodoxia cristiana, pues esta filosofía, en muchos de sus planteamientos, contradecía dogmas importantes de esta religión, que había adoptado la filosofía platónica. Es por ello, que la primera medida fue la de prohibir su enseñanza hasta que no fuera sometido a una conveniente censura. El Concilio de París de 1210, prohibía la enseñanza pública o privada tanto de Aristóteles como de sus comentadores (árabes y judíos) bajo pena de excomunión, hasta que no fueran revisados esos textos por la autoridad competente.
Aquella medida prohibitoria sólo había alcanzado a la universidad de París, por lo que los textos aristotélicos se fueron filtrando y extendiendo; y las medidas, primero de Inocencio IV, y luego de Urbano IV, llegaron demasiado tarde al resto de las universidades que florecían en el continente europeo.
En los siglos XIV y XV, Occidente se ve alterado por un conflicto entre las casas reales inglesa y francesa, es la llamada Guerra de los Cien Años, que alterará la vida cultural y religiosa de todo Occidente. Este factor bélico, unido a la Peste, fue el principal agente de movilidad social. Castigo divino al que había de buscarse culpables, mientras que el pueblo mendigaba una salida en devociones populares, que fomentan la disidencia.
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin

Sixto
Todo esto también anda detrás de las respuestas a los universales: ¿el individuo o la colectividad? En juego estaba la propia promesa de salvación de la carne. Ockham optó por el individuo y esta opinión fue condenada.
Las posturas adoptadas en el momento en el que escribe Ockham son las tres siguientes: el realismo extremo o idealismo, el realismo moderado o conceptualismo, y el nominalismo.
El realismo extremo afirma que los universales existen realmente (como las ideas platónicas) con una existencia independiente del mundo fenoménico y empírico.
Para el realismo moderado, los universales no existen como entidades mentales o conceptos. El conceptualismo supone que los universales no son ni entidades reales ni tan sólo nombres puros, sino ideas o conceptos de la mente cuyo referente son las propiedades de las cosas. Esta es la postura que mantiene Tomás de Aquino, para quien lo universal no existe separado de las cosas sino como esencia. A esto se le une la afirmación de que los universales existen también en la mente divina, a modo de arquetipos.
CONTROL: CD 2. plano principal y fin Por el contrario, el nominalismo afirma que los universales no son más que nombres; sólo existen los individuos pero no las abstracciones genéricas, es decir, no existe una esencia trascendente a las cosas individuales y que las fundamente. Esta es la postura de Guillermo de Ockham, para quien todo lo que existe es individual o singular; es lo primero conocido y lo único propiamente conocido.

Locutora
Es de saber, pues, en primer lugar que «singular» se toma en dos sentidos. En el primer sentido, la palabra «singular» significa todo aquello que es uno y no muchos. En ese sentido, los que sostienen que el universal es una cualidad de la mente predicable de muchos, si bien no tomado por sí, sino por esos muchos, deben decir que todo universal es verdadera y realmente singular; porque así como toda palabra, aunque sea común por convención, es verdadera y realmente singular y una numéricamente, porque es una y no muchas, así la intención del alma que significa muchas cosas fuera del alma es verdadera y realmente singular y numéricamente, porque es una y no muchas, aunque significa muchas cosas. …
Pues así, la intención del alma se llama universal porque es un signo predicable de muchos; y singular, porque es una sola cosa y no muchas.
(G. de Ockham, Suma de la lógica, I, cap. 14)
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin

Pedro

Para Ockham la única realidad le corresponde a los individuos; los términos o nombres con los que formamos proposiciones son otros tantos signos sustitutos que en el lenguaje hace las veces de los individuos correspondientes –los suponen-.
CONTROL: CD 2. plano principal y fin

Locutora
Por eso hay que conceder que ningún universal es sustancia, comoquiera que se le considere, sino que todo universal es una intención del alma, que, según una opinión probable, no se distingue del acto de entender. Dice esa opinión que la intelección con la cual entiendo al hombre es signo de los hombres, tan natural como lo es el gemido de la enfermedad, o de la tristeza, o del dolor, y es un signo de tal Índole, que puede suponer por los hombres en las proposiciones mentales, como la palabra puede suponer por las cosas en las proposiciones orales.
(G. de Ockham, Suma de la Lógica, I, cap. 15)
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin Chema

Así pues, para Ockham, un término, un nombre, es una vox (en el sentido de un producto fonético), o un sermo, o vocabulum (emisión de voz con significado). El significado le llega a un término por la suppositio simplex, esto es, la capacidad de un término para significar a muchos individuos concretos. La mente posee la capacidad natural de convertir en signo de muchos lo que ha sido conocido intuitivamente como un objeto particular. Ahora bien, las palabras tienen, ciertamente, un sentido, pero únicamente en la medida en que establecen una relación con las cosas reales (empíricas).
Debe saberse que el universal es doble. Algo es universal por naturaleza, porque es signo predicable de muchos de un modo natural, de una manera parecida a como el humo significa de un modo natural el fuego, o el gemido de enfermo significa el dolor, y la risa, la alegría interior. Y tal universal no es otra cosa más que una intención del alma, de tal manera que tal universal no es ninguna sustancia exterior al alma, ni ningún accidente exterior al alma.

Hay otro universal que es por institución voluntaria. Además del concepto universal, también hay universales artificiales (voces, palabras), que por convención significan una pluralidad de cosas. Pero no podemos hablar en el hombre de un entendimiento agente que produzca en los conceptos una imagen interna de las cosas. Ockham cree, contra Duns Scoto, que el universal no es producido, sino que resulta de un proceso de abstracción en el conocer, pero ese proceso no es otra cosa sino una ficción, una actividad de la mente.
CONTROL: CD 2. plano principal y fin

Locutora
«De esos y otros muchos textos aparece claro que el universal es una intención del alma apta para ser predicada de muchos. Lo cual se puede confirmar también por la razón. Todo universal, en efecto, es, según opinión de todos, predicable de muchos; pero sólo la intención del alma o el signo voluntariamente instituido es apto para ser predicado, y no sustancia alguna; luego sólo la intención del alma o el signo voluntariamente instituido es universal. Pero al presente no empleo el término «universal» como signo voluntariamente instituido, sino como aquello que es naturalmente universal. Y que la sustancia no es apta para ser predicada es claro; porque, de ser así, se seguiría que la proposición constaría de sustancias particulares, y, por consiguiente, el sujeto estaría en Roma y el predicado en Inglaterra, lo cual es absurdo».
(G. de Ockham, Suma de la Lógica, I, cp. 15)
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin Sixto
Ockham exigirá, en consecuencia, una vuelta a lo físico, al individuo, un abandono de la multiplicación de entes propia de la metafísica. Es su famoso principio de la navaja no multiplicar los entes sin necesidad (non sunt multiplicanda entia sine necessitate).
Y de ahí la importancia otorgada por Ockham a la intuición: sólo mediante ella adquirimos nuestros conocimientos. Por la intuición, tanto sensible como intelectual, se adquiere conocimiento de las cosas reales, y no existe ningún ser intermedio entre las cosas existentes y el espíritu que conoce.
Pero la navaja de Ockham es también un principio de economía intelectual, metodológico y epistemológico (gnoseológico), que aconseja elegir la más simple entre las hipótesis de las explicaciones que puedan darse de un fenómeno. Y de este principio también se infiere la tesis epistemológica según la cual, de dos teorías rivales con el mismo poder explicativo, la mejor es la más simple, ya que es más fácil de refutar y contrastar.
Por otro lado, el principio de la “navaja de Ockham”, en la simplificación de las demostraciones, no niega que puedan realizarse demostraciones propter quid (“por causa de”), procediendo de las causas a sus efectos, o la demostración de una verdad a partir de otras más universales; pero considera más fácil proceder a través de un procedimiento desde la intuición a la causa: la búsqueda de las causas a partir de la experiencia, dados en la intuición, y que sólo sugieren causas hipotéticas.
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin

Pedro
[Consecuencias de la solución nominalista al problema de los universales.]
El planteamiento –o la consecuencia del planteamiento– llevado a cabo por Ockham, supone una dura crítica a la metafísica tradicional pues tiene como consecuencia la negación de lo más característico del pensamiento platónico y aristotélico, así como del uso de fundamentales conceptos de la metafísica clásica.
Con el planteamiento de Ockham, la sustancia ya no es sino el substrato desconocido de las cualidades manifestadas a la experiencia, y sólo es concebible de modo negativo (como “lo que no es en otro”) y relativo (como el “sujeto de los accidentes”). Tampoco puede ser conocida por la experiencia –único modo válido de conocimiento– la relación causal en sí misma, por lo cual el concepto de causa resulta también problemático. Igualmente, la causalidad final no es sino una causalidad metafórica e innecesaria para explicar el curso de los acontecimientos de la naturaleza. Por fin, Ockham negará los dos principales supuestos de la metafísica tomista: la distinción esencia-existencia y la analogía del ser.
Todo esto, también conduce a Ockham a negar la posibilidad de un conocimiento racional de la divinidad. Las pruebas de la existencia dDios carecen de verdadero carácter demostrativo: no son sino argumentos probables. Para Ockham, el entendimiento divino no aventaja a la voluntad, ni a la inversa, porque en él no hay realmente entendimiento ni voluntad: son sólo “nombres” que damos a la esencia divina partiendo de sus efectos.
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin

Chema
La crítica alcanza también a la concepción del alma. La intuición interna sólo nos da a conocer nuestros actos de conocimiento, voluntad, deseo..., pero no la sustancia misma del alma. Y no existen argumentos que demuestren la existencia de un alma sustancial, inmaterial e inmortal, ni la distinción de la inteligencia y la voluntad. En último término, dice Ockham, nada impediría pensar que el alma es corporal, o que es el cuerpo el que piensa.
En definitiva, ocurre que Ockham reduce de un modo notable los límites de la razón humana. Ello altera la relación entre la razón y la fe. Para Ockham sólo puede ser conocido aquello que puede ser experimentado o intuido. Por tanto, la divinidad y todo lo que se refiere a la salvación eterna del ser humano es inaccesible a la razón. Los artículos de la fe sólo pueden ser conocidos por revelación, y la teología pierde todo carácter científico. De este modo, los ámbitos de la razón y la fe quedan totalmente separados, y tampoco cabe colaboración mutua: la razón nada puede decir acerca de aquello que rebasa la experiencia.
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin Sixto
[Hacia la vía moderna.]
Aunque parezca una paradoja a la vista de sus resultados, este movimiento está dominado por un deseo de simplificación, a fin de eliminar de la filosofía y de la teología cuestiones y problemas que, a su juicio, las complicaban en exceso, además de reducir la razón a unos límites más estrechos, desligándola de la fe.
El movimiento más representativo para la historia del pensamiento se aglutina alrededor de la figura de Guillermo de Ockham. Con su propia vida y con sus escritos, representa una clara señal del advenimiento de nuevos tiempos. Por ello, la tendencia que inicia es denominada via modernorum, frente a la coexistente via antiqua.
Con el nombre de moderni se designará a los seguidores de Guillermo de Ockham, conocidos como nominalistas y también terministas
Con Ockham, la escolástica llega a su epílogo. El 25 de septiembre de 1339 se prohíbe en París la lectura de sus textos; el 29 de diciembre de 1340 se reitera la prohibición, con respecto a sus tesis más representativas. El ockhamismo gana terreno en las principales universidades, a través de hombres que intentan demostrar la inconsistencia de la cosmología aristotélica, como por ejemplo Juan Buridán (1290-1358) y Nicolás de Oresme (fallecido en 1382); o mostrar lo inconciliable de la fe y la razón, en nombre de un concepto más riguroso de ciencia, como Nicolás de Autrecourt (1350); y por último, defender la necesidad de una radical reforma de la Iglesia, como el inglés Juan Wyclif y el bohemio Juan Hus.
CONTROL: CD 1. 2. plano principal y fin Pedro
Como consecuencia del profundo cambio que Ockham había provocado en la filosofía y en las ciencias durante las primeras décadas del siglo XIV, da comienzo una nueva concepción del saber científico, que dominará de forma indiscutida la cultura europea durante alrededor de dos siglos, acabando por influir de manera positiva sobre la revolución científica de Galileo.
Primero en Oxford, pero luego en París y en el resto de Europa, las nociones científicas de Aristóteles se ven sometidas a una severa crítica, desde diversos puntos de vista. En lo que se refiere al método, los seguidores de Ockham se oponen a la noción de conocimiento científico que propugnaba Aristóteles, que se caracterizaba por la universalidad y la necesidad.


CONTROL: CD 1. 6 plano principal y pasa a fondo
Pedro
Hemos terminado nuestro repaso por el pensamiento de OCKHAM. Los temas que podemos comentar al hilo de lo que hemos escuchado:
La realidad es sólo singular. Lo universal es sólo cosa del lenguaje.
La vía de Ockham hacia la ciencia moderna.
(comienza el diálogo)

(2) ¿Qué nos dice a nosotros, amigos de la sabiduría, en este siglo XXI?

Para los cortes
CONTROL CD 1. 6 Plano principal y fin.
CUANDO FALTEN 30 SEGUNDOS PARA ACABAR
CONTROL CD 1. 7 fondo y subiendo




El tiempo se nos ha acabado por hoy, gracias Chema - Sixto, gracias Inma, Queta…………………………………. (locutoras), gracias Mercedes.
El próximo viernes Dios mediante volveremos a este rincón de la historia de la filosofía con: DESCARTES


Feliz fin de semana.
CONTROL CD 1.6 Plano principal

martes, 12 de febrero de 2008

GUILLERMO DE OCKHAM I



GUILLERMO DE OCKHAM I
CONTROL: CD 1.1 (desde el comienzo) PLANO PRINCIPAL, pasa a fondo.

pedro
Muy buenas tardes. Son las … Comenzamos otro programa de el filósofo en la historia
Nuestro encuentro de cada viernes con las grandes figuras de la sabiduría a lo largo de la historia.
CONTROL: CD 1.1 PLANO PRINCIPAL y fin


Pedro
Para guiarnos en esta visita a los monumentos de nuestra civilización contamos hoy con
José María Enríquez…..(buenas tardes, Chema)
Moisés Pérez Marcos…. (buenas tardes, Moisés)

En la locución…………………………………………….. (buenas tardes)
en el control, Mercedes Marco.
Les habla: Pedro Herráiz
Gracias, siempre, a la Asociación Aula Pública, que nos cede este espacio, a Radio Laguna.
Ya sabéis que vuestras observaciones, sugerencias o preguntas, podéis hacerlas en el blog del programa http://elfilosofoenlahistoria.blogspot.com/
y que los programas también podéis encontrarlos en la página: http://www.apoyoenlared.org/
Vamos, ya , a comenzar –continuar- nuestro recorrido por el mundo y el pensamiento de: GUILLERMO DE OCKHAM
CONTROL: CD 1. 2 plano principal y fin Moisés
[El Nominalismo y la ciencia del siglo XIV]

El siglo XIV fue un período caracterizado por una seria crisis, manifestada en la secularización del sistema político europeo.
Las nacionalidades que surgen ponen en duda el poder del Papa esto dará lugar a conflictos destacados como los sucedidos entre Felipe IV con Bonifacio VIII y Juan XXII con Luis de Baviera. Es también característico de este período la proliferación de nuevas universidades, con una mayor afluencia de estudiantes que provienen de la clase burguesa y no sólo de la clase noble.
Juan Duns Scoto y Guillermo de Ockham son las dos figuras más destacadas de la época. Ellos realizarán una severa crítica del camino de la filosofía emprendido hasta su tiempo. Los dos eran ingleses y estaban influidos por el empirismo de Roger Bacon Además, los dos pertenecían a la orden de los mendicantes menores franciscanos, y estaban influenciados por el teólogo más importante de la orden, san Buenaventura, que afirmaba que el corazón y el sentimiento era más potente para aproximarse a Dios que la fría razón.
CONTROL: CD 1. 2 plano principal y fin Pedro
Duns Scoto Fue un teólogo escocés de la orden franciscana, formado en Cambridge, Oxford y París, y profesor en estas dos últimas universidades, cuyas sutilezas en el análisis le valió el sobrenombre de “Doctor Sutil”.
Entre sus obras destacan Ordinatio (Opus oxoniense) y Reportata parisiensa (Opus parisiense).
Duns Scoto afirmaba, contra gran parte la tradición anterior, que hay que conceder una primacía a los datos que nos proporcionan los sentidos en orden a conseguir acceder a la verdad. Para Duns Scoto, la razón debe limitarse a lo que puede observarse, y no tiene excesivas competencias en el terreno de la fe. Pese a esto, Scoto no negaba que pudiera hablarse racionalmente de la deidad, pero lo hacía dando un rodeo. La razón ayuda a la fe, aunque a Dios sólo se lo puede alcanzar por el camino de la fe.
Del agustinismo mantiene la primacía de la voluntad sobre el entendimiento (voluntarismo). Según él, la voluntad no tiende necesariamente al bien como postulaba Tomás de Aquino, sino que la esencia de la voluntad es la libertad, y precisamente por ello la voluntad es más perfecta que el entendimiento y superior a él, ya que el entendimiento no es libre para asentir o disentir de las verdades que capta. El entendimiento es una potencia natural, pero la voluntad no lo es.
CONTROL: CD 1. 2 plano principal y fin Chema
Guillermo de Ockham, al que llegaron a apodar Doctor Invencible (Doctor Invincibilis), había nacido en el año 1285 en Ockham (Inglaterra) y llegaría a ser el mayor rival de las escuelas tomista y escotista.
Pertenecía a la orden de los franciscanos, que como otras órdenes mendicantes tenían como misión contrarrestar las herejías de aquél entonces por medio de la predicación, la enseñanza y los ejemplos de austeridad. Lo mismo ocurría con la orden de los dominicos, la diferencia es que los dominicos siempre habían sido reconocidos como predicadores muy entregados, y por estar en contra de cualquier variación en las enseñanzas de la Iglesia católica. Por eso, y su preparación, les fue confiada la misión de supervisar la Inquisición.
Por su parte, la orden de los franciscanos empezó siendo un grupo de doce en torno a la figura de Francisco de Asís, que había dedicado su vida a predicar, a servir y a vivir en pobreza. Éstos se dirigieron hasta Roma, buscando la bendición del Papa, que por aquel entonces llevaba el nombre de Inocencio III. Con la bendición papal, a condición de que se hicieran clérigos y eligieran a un superior, quedó establecida esta orden; y como una forma de imitar a Jesucristo, iniciaron una vida de predicaciones y de pobreza voluntaria. A medida que fue pasando el tiempo la orden aumentó, igualando en influencia a los dominicos.
CONTROL: CD 1. 2 plano principal y fin

Moisés
En Inglaterra, los franciscanos manejaban muchos de los cargos dentro de las universidades, y aquí es donde volvemos a encontrarnos con Ockham.
Ockham estudió y enseñó en la Universidad de Oxford, desde 1309 hasta 1319, en que fue retirado por orden del Papa de Avignón Juan XXII acusado de impartir enseñanzas peligrosas. En 1323, un antiguo canciller de Oxford, John Lutterell, llevó a Avignón una lista con 56 proposiciones tomadas de una versión de los Comentarios a las Sentencias de Pedro Lombardo que había realizado Ockham. Lutterell exigía que se declarasen heréticas. Se organizó una comisión destinada a juzgar el asunto, lo que obligó a Ockham a comparecer ante Santa Sede en Avignón, a donde llegó con una nueva versión del comentario. Ockham permaneció allí, en arresto domiciliario, alrededor de cuatro años (desde el año 1324 hasta el año 1328), mientras se sometía a examen la ortodoxia de sus escritos. Durante el proceso algunas de las opiniones de Ockham fueron condenadas por heréticas, otras por erróneas.
Entre tanto, en 1327, llegaba también a Avignón el franciscano Miguel de Cesena, requerido por Juan XXII, para dar cuenta de sus ataques a la institución pontificia en torno al asunto de la pobreza. En esta controversia también intervino Ockham.
Conscientes del peligro que se avecinaba huyeron a Munich, un día de mayo del año 1328, junto con Bonagratia de Bérgamo, influyente teórico ideal de la pobreza franciscana, y Francisco Alcoli. En Munich se acogieron a la protección del emperador del Sacro Imperio Germánico, Luis IV de Baviera, quien había rechazado la autoridad pontificia en asuntos políticos. Los cuatro refugiados fueron expulsados del seno de la Iglesia, y excomulgados.
Célebre es la anécdota que a este respecto se cuenta, en la que Ockham ya ante Luis IV le dijo: defiéndeme con la espada que yo te defenderé con la pluma. Bajo la protección de Luis IV, Ockham escribió contra el papado a lo largo de tres pontificados de Avignón, propugnando la separación de la Iglesia y el Estado, de manera que la respectiva autoridad de cada uno no estuviese subordinada a la del otro, aunque cada uno de ellos pudiese interferir con el otro con ocasión de una crisis grave.
CONTROL: CD 1. 2 plano principal y fin

Chema
[Las relaciones entre Iglesia y Estado en tiempos de Ockham]
La caracterización del señorío de Dios como Reino, presente en la teología cristiana implica problemas al intentar definir la naturaleza de ese reino, pero también problemas políticos, de competencia con otros reinos y reyes ya existentes. Con el paso de los años, la secta judía que fue ésta de los seguidores del cristo, llegaría a convertirse en religión oficial del Imperio Romano, quedaron atrás las persecuciones y los martirios de los primeros tiempos.
El enfrentamiento por la supremacía era inevitable: en el siglo IV Ambrosio de Milán –S. Ambrosio- había declarado que el emperador se hallaba dentro de la Iglesia y no por encima de ella. Textos del Nuevo Testamento, en especial de Pablo de Tarso, afirman que el príncipe no sostenía la espada sin razón. Esa razón para que el príncipe sostuviera la espada sería su deber de contribuir a la realización del plan divino sobre la tierra, es decir, la tarea del gobernante secular no tenía carácter autónomo, sino que se hallaba supeditada a los intereses de la Iglesia, con el Papa a la cabeza. De estos textos se servía el papa Gelasio (492-496) para proclamar su autoridad, mientras que al emperador le correspondía velar por la ejecución de lo establecido por la superioridad papal.
En la primera mitad del siglo VIII, oportunamente, aparecería un documento de vital importancia, y que es conocido como la Concesión de Constantino, en la que se dice cómo Constantino, convertido a la fe cristiana, curado de la lepra y bautizado por el papa Silvestre, agradecido, cede todos los territorios occidentales de Roma a la Iglesia cristiana, al tiempo que declaraba la supremacía de la Iglesia de Roma sobre el resto de las Iglesias del orbe (eso incluía los patriarcados orientales). Constantino, antes de retirarse a Constantinopla, cedió al Papa todos sus honores imperiales, traspasándole las insignias y símbolos que le acreditaban como emperador (de la Roma Occidental):
CONTROL: CD 1. 2 plano principal y fin

Pedro
Pero llegó Carlomagno, quien aconsejado por Alcuino de York, pretendió establecer el Reino celestial en la tierra, mientras que él ostentaba el papel de Emperador-Vicario del cristo al ser coronado por el propio León III. Él tenía, entonces, la suma potestad de atar y desatar, convocar concilios, nombrar o deponer jerarcas eclesiásticos. Pero, al mismo tiempo, aceptaba la máxima autoridad del obispo de Roma en materia de fe. Y este sería el resquicio por el que tiempo después habrían de encontrar salida las pretensiones papales, pues el hecho de conservar la primacía con respecto a la definición del dogma podía llevar, en un Imperio que se decía y se quería cristiano, a modificar la ley en asuntos de trascendencia, así como exigir al emperador actuaciones determinadas.
Mediante la institución de la inquisición (1231) el Papa redujo la responsabilidad de los obispos en materia de ortodoxia, sometió a los inquisidores bajo la jurisdicción del pontificado, y estableció severos castigos. El cargo de inquisidor fue confiado casi en exclusiva a los franciscanos y a los dominicos, a causa de su mejor preparación teológica y su declarado rechazo de las ambiciones mundanas.
Clemente V, tras su elección en 1305, rehusó trasladarse a Italia, asentando su residencia en Avignón. Con ello se abre una época en la que la supremacía de la Iglesia comienza a cuestionarse más. A este respecto, uno de los autores más conocido fue Marsilio de Padua, teólogo italiano y rector de la Universidad de París quien, en su Defensor Pacis de 1324, mostró la necesidad de una autonomía completa del Estado, así como el predominio de éste sobre la Iglesia.
CONTROL: CD 1. 2 plano principal y fin Chema
Esta es la situación en la que vive, piensa y escribe Guillermo de Ockham, llevado ante la Santa Sede de Avignón para ser juzgado, de donde huyó en mayo de 1328, junto con los otros franciscanos, que se acogieron al amparo de Luis de Baviera (como Marsilio de Padua). Bajo su protección, Ockham redactó sus obras políticas contra todos los papas que ocuparon el trono en Avignón: Juan XXII, Benedicto XII y Clemente VI.

[El planteamiento político de Guillermo de Ockham]
Ockham es el mayor adversario, en su tiempo, de la supremacía del Papado. Trata de reivindicar, contra el absolutismo papal, la libertad de la conciencia religiosa y de la investigación filosófica. La ley del cristo es, según Ockham, ley de libertad. Al Papado no le pertenece el poder absoluto en materia espiritual ni en materia política. El poder papal es ministrativus, no dominativus: fue instituido para provecho de los súbditos, no para que les fuese quitada a ellos la libertad que la ley del cristo vino más bien a perfeccionar. Ni el Papa ni el concilio tienen autoridad para establecer verdades que todos los fieles deban aceptar. Ya que la infalibilidad del magisterio religioso pertenece solamente a la Iglesia, que es “la multitud de todos los católicos que hubo desde los tiempos de los profetas y apóstoles hasta ahora”. La Iglesia es la libre comunidad de los fieles, que reconoce y sanciona, en el curso de su tradición histórica, las verdades que constituyen su vida y su fundamento.
La Iglesia es una comunidad histórica, que vive como tradición ininterrumpida a través de los siglos, y en esta tradición refuerza y enriquece el patrimonio de sus verdades fundamentales. El Papa, en soledad, puede equivocarse y caer en herejías; también puede incurrir en herejías el concilio, que está formado por hombres falibles, pero no puede caer en herejías aquella comunidad universal que no puede ser disuelta por ninguna voluntad humana y que, según la palabra del cristo, durará hasta el fin de los siglos.
CONTROL: CD 1. 2 plano principal y fin

Moisés
Ockham también recurre a otros argumentos como la autoridad reconocida de Padres de la Iglesia como Orígenes, de cuyos textos extrae la misma conclusión: que el Papa no tiene la plenitud de poder. Ockham recurre a Ambrosio de Milán: «Cristo no es la imagen de César. Es imagen de Dios. Tampoco Pedro es imagen del César, pues dijo “dejamos todas las cosas y te hemos seguido”».
San Jerónimo pedía que los obispos fuesen sacerdotes, no señores; y S. Agustín atribuía los derechos civiles a un asunto de los reyes. También recuerda que S. Bernardo, en su día, había criticado al papa Eugenio por suceder a Constantino más que a Pedro.

Dirá Ockham que los derechos de los monarcas y los emperadores, así como los de los demás fieles e infieles, existieron antes de la institución explícita de la ley evangélica, por lo que el Papa no puede alterarlos a voluntad. Así recuerda las palabras de Juan Crisóstomo: «No hemos de deliberar nosotros acerca del gobierno de los soldados ni del reino terrenal. Nuestro deber es conseguir las virtudes de los ángeles». Pero el poder de dar leyes y derechos, que estuvo primera y principalmente en el pueblo, fue traspasado al emperador. De esta afirmación también se sigue la oposición al poder papal, que no le ha concedido su pueblo ni Dios, pues según Ockham «a todos los mortales les viene de Dios y de la naturaleza el nacer libres y el no estar sujetos por derecho a ningún otro. Por lo mismo, puede espontáneamente elegir a quien les gobierna».
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Pedro
Guillermo de Ockham proclama sin cesar la independencia del emperador, que no necesita confirmación pontificia. Rechaza, por no tener fundamento, los derechos que podrían derivarse de la falsa donación de Constantino o los que podrían basarse en la coronación del emperador por el Papa, porque rechaza que el reino del cristo se pueda ejercer sobre los bienes temporales. Jesús, según los evangelios, eligió no tener derecho alguno de propiedad sobre las cosas y los seres, y por esta razón el papado no puede tenerlo sobre los reinos.
Y es que el Papa no ha podido heredar del cristo la condición de rey temporal, puesto que jamás lo fue. Él mismo había afirmado delante de Pilato, según recogen las Escrituras, que su reino no era de este mundo; así que las únicas llaves que pudo entregar a Pedro fueron las que abrían las puertas del Reino de los Cielos.
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Chema
Con la elección de Clemente VI como Papa, y tras la muerte de Miguel de Cesena y de Luis de Baviera, Ockham intentó lograr una reconciliación, pero el perdón se retrasó y murió, probablemente de peste negra, antes de que esta reconciliación se produjera.
A Ockham nunca se le otorgó el título de magister ni el de Doctor en Teología (por eso también se le llama venerable principiante, iniciador, Venerabilis Inceptor) a causa de su nominalismo, el otro gran tema por el que se le conoce en la historia del pensamiento.
Aun así, a pesar de aquella falta de reconocimiento, fruto de su mala relación con el papado, el pensamiento de Ockham ejerció una enorme influencia y abrió el camino de lo que se considera la vía moderna del pensamiento -los seguidores de Ockham y los círculos occamistas se autodenominaron “moderni”-. Sin embargo, nada de esto se haría fácilmente comprensible si antes no tratamos de exponer el acontecimiento que determina todo su pensamiento, y el de la época: la condena de 1277.
[La condena de 1277.]
Ese año, el obispo de París, Etienne Tempier, confirmando condenas anteriores cuando era rector de la Universidad (1270), rechaza y excomulga a quienes enseñen doctrinas paganas y contrarias a la Iglesia amparándose en la teoría de la doble verdad o el aristotelismo. Once días después se produce una condena semejante por parte del arzobispo de Canterbury, en la que se hace más explícito el ataque contra los tomistas.
Se ha visto también en la condena de 1277 el origen de las más variadas actitudes intelectuales. Se adquirió la conciencia de que la verdad aristotélica podía tener fisuras, lo que pudo impulsar a modificarla (sobre todo en física). A pesar de ello, el siglo XIV conoció firmes defensores del aristotelismo, bien bajo la forma de tomismo, esto es, concordancia entre la verdad revelada y la verdad filosófica, bien bajo la forma del averroísmo, que separaba ambas verdades, con caminos independientes entre sí.
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Moisés
En el texto de la condena de 1270 aparecen con claridad las tesis combatidas a los averroístas (eternidad del mundo, del movimiento y del tiempo, la negación del alma inmortal humana, la negación del libre albedrío, afirmación de la providencia divina sobre la especie y no sobre el hombre individual, etc.). Pero en el texto de 1277 aparecen todas las ideas revueltas, sin orden, de forma confusa y mezclando doctrinas, autores, etc. En realidad, el Papa había pedido exclusivamente a Tempier que hiciera un catálogo de los errores que circulaban por la Universidad de París. Finalmente, la condena es un conglomerado de 219 tesis, de las que no se sabe ni quiénes son sus sustentadores, ni a qué escuela precisa corresponden: unas son de Tomás de Aquino, otras de Averroes, otras de los averroístas, otras de los avicenistas, otras extraídas de libros no filosóficos, etc. En fin, el infortunado obispo hizo un cajón de sastre de todo lo que oyó, pensó o inventó. Incluso algunas opiniones se remontan a Heráclito, el estoicismo, el epicureismo, etc.
La condena de 1277 también suponía un impedimento al intento de síntesis que Tomás de Aquino pretendía entre el cristianismo y la filosofía de Aristóteles. En esta polémica terminó –al principio– triunfando la postura agustiniana. Desde ahora la fe y la razón, la teología y la ciencia, la filosofía y la ciencia, son situadas en planos diferentes e irreconciliables. La filosofía y el cristianismo quedan situados como dos sistemas que no admiten síntesis alguna. Sin embargo, esta condena tuvo una influencia insospechada: consiguió, en primer lugar, sembrar el desconcierto y la desconfianza en la razón filosófica; pero también dio origen a un espíritu de crítica que se iniciará con Ockham y se desarrollará a lo largo del siglo XIV en París y Oxford.
Además, la condena de 1277 tuvo otras consecuencias: los agustinianos se vieron reforzados por un platonismo difuso; en segundo lugar, queda patente la primacía de la verdad revelada y la acomodación a ella de los restantes conocimientos alcanzados por el hombre. Y esto indudablemente afecta a la noción sobre la divinidad.



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Pedro
Los temas que podemos comentar al hilo de lo que hemos escuchado:
La separación de poderes y la separación de creencias.
La política como instrumento en la ruptura entre la razón y la fé.
Las discusiones teológicas que dividen y la defensa de la tradición.


(comienza el diálogo)

(2) ¿Qué nos dice a nosotros, amigos de la sabiduría, en este siglo XXI?

Para los cortes
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CUANDO FALTEN 30 SEGUNDOS PARA ACABAR
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El tiempo se nos ha acabado por hoy, gracias Moisés, gracias Chema - gracias Mercedes
El próximo viernes Dios mediante volveremos a este rincón de la historia de la filosofía con: OCKHAM II


Feliz fin de semana.
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